TRASCENDENTAL

la interconexión entre las emociones y el peso

En la búsqueda constante por lograr un bienestar integral, cada vez son más las personas que exploran sobre esta estrecha relación. La neurociencia del bienestar nos brinda perspectivas fascinantes sobre cómo nuestras experiencias emocionales pueden influir en nuestra salud física, incluso en nuestro peso. Cuando estamos en estrés sostenido, es decir en #ModoSuperviviencia por un periodo más largo de lo habitual, nuestro cuerpo se activa y pasamos al #ModoAlerta. Nuestro sistema nervioso está mucho más exigido y los niveles de cortisol (conocida como la hormona del estrés) totalmente elevados, por lo que nuestro deseo de ingerir alimentos más calóricos también aumenta pudiéndose así ver afectada la forma en que el cuerpo redistribuye las grasas, favoreciendo el depósito abdominal o los llamados: “Rollitos del estrés”. La gestión de liberar emociones, en especial aquellas que no estresan o producen malestar, puede hacernos salir más rápido de este estado de alerta. “Por ejemplo, nuestras mascotas: Ellas experimentan a diario sensaciones de miedo y tensión, pero su sistema nervioso no les permite razonar sobre cómo deberían expresar dichas emociones, sino más bien, cómo deben reaccionar frente a una defensa o huida. Nos obstante, ocurrida la situación, su sistema vuelve rápidamente a la calma”, explica la Fundadora de Trascendental, Magdalena Ochoa y, además, máster en entrenamiento y post grado en Bioneuroemoción. “En nosotros, los seres humanos, existe el pensamiento e, incluso, los juicios de valor sobre ciertas situaciones, que -muchas veces- nos hacen permanecer en estos estados de exigencia mental mucho tiempo después de ocurrido el conflicto y que, de sólo recordarlos, volvemos a activarlos. Por eso es fundamental aprender de esto y saber cómo cuidar y educar nuestros pensamientos”, agrega la especialista en neurociencia. Pues bien, aquí es donde podemos echar mano a nuestros “rollitos del estrés” y, más relevante aún, calmar nuestro sistema nervioso, saliendo de este estado de alerta que sostenidamente nos produce alteraciones en nuestro organismo. La neurociencia del cuerpo ha determinado que ciertos ejercicios- tales como los somáticos, los de intervalo, los de desbloqueo de cadera, entre otros- favorecen la regulación hormonal y metabólica de nuestro organismo, conectándonos con esa grata sensación de bienestar que tanto anhelamos. “He podido ver en mis alumnas su cambio de ánimo, su liberación emocional e, incluso, “la pena linda” que viene al terminar las sesiones de ejercicios”, concluye la experta. El programa Tu Mov de Trascendental.cl, enfocado en la liberación del estrés, el empoderamiento del cuerpo, el desbloqueo energético, la consciencia postural a través del movimiento consciente son elementos claves para ir fortaleciendo tu bienestar y aprender más de ti, de tu cuerpo, de tu mente y de tus emociones.

descubre el poder de la neurociencia en el bienestar personal y profesional

A menudo nos preguntamos por qué nos sentimos desganados, irritables, dispersos o acelerados. A veces, estas sensaciones se prolongan y experimentamos ansiedad, depresión, cambios de ánimo o cuadros de estrés. En nuestro interior habita una poderosa llave; La autosanación o autorregulación del cuerpo humano, generalmente olvidada por el estilo acelerado de la sociedad actual. Cuantiosos y milenarios estudios de científicos y profesionales de la salud, han comprobado que el cerebro humano con solo un pensamiento, recuerdo o experiencia; crea emociones, y estas emociones generan cambios químicos corporales para prepararnos para la acción o expresión que muchas veces no ocurre. Si a esto le sumamos todas las actividades que hacemos en un día nos daremos cuenta que el cuerpo termina por cargar “maletas llenas de energías retenidas” junto con una mente inquieta esperando ser liberada de; rabia por sensación de falta de respeto o injusticia, ansiedad por miedos no enfrentados, exigencias de trabajo, presión laboral, falta de comunicación, o incluso algo simple como atender a un cliente o cumplir funciones familiares, por nombrar algunas de la extensa lista, donde el encuentro con el placer va quedando más rezagado.

Los avances de la Neurociencia han podido demostrar elementos claves de autosanación del organismo, como son: La importancia de una respiración a nivel abdominal determinante en el ritmo coordinado del corazón y cerebro, La postura del cuerpo y su influencia en la memoria, toma de decisiones y percepción emocional. La alimentación y el estrés que afecta al aparato digestivo y como este interviene en el funcionamiento del cerebro. Y como broche de oro; La actividad física, actuando como el gran regulador, aquí el mayor hincapié, ya que se incluye   movimientos simples y no exigentes que no requieren de un rendimiento físico para ser ejecutados.

La creación del programa TU MOV de la empresa Trascendental, recoge las variables anteriores: Ejercicios y técnicas simples del cuerpo para eliminar el estrés, mejorar la postura y consciencia del cuerpo, Conocer y desarrollar el lenguaje y expresión emocional de nuestro cuerpo. Consciencia de la respiración y técnicas para salir de sensaciones incómodas. Además de capacitarnos y actualizarnos en el funcionamiento del cuerpo-mente y emociones para la mejora de la gestión laboral, personal y familiar.  Es un buen momento para comenzar a practicar estas técnicas e ir en la búsqueda del bienestar, desenvolviéndote con tu cuerpo, mente y emociones de una manera más equilibrada.

Magdalena Ochoa P.

Fundadora de Trascendental

Enero 2024

www.trascendental.cl

NEUROCIENCIA CORPORAL

DRA. NAZARETH CASTELLANOS, Directora de investigación del laboratorio Nirakara y cátedra extraordinaria de Mindfulness y ciencias cognitivas de la Universidad complutense de Madrid.

La importancia de la postura y el cuerpo sobre la mente

 

Hasta hace muy poco, prácticamente unos 3 o 4 años la neurocienicia se basaba en el estudio de la actividad de las neuronas o áreas cerebrales. El estudio de la mente o en concreto de los procesos cognitivos como la atención, memoria o las emocionales se suponían dependientes únicamente del cerebro. Aunque hoy en día la neurociencia sigue la estela cerebro-centrísta, estamos viviendo una apasionante revolución científica: el cerebro debe relacionarse con el resto de los órganos. La mente ya no solo depende del cerebro, sino del cuerpo entero.

Cada día se publican sorprendentes resultados científicos en los que se muestra que el cerebro y el cuerpo se comunican. 

¿Sabías que interpretamos la realidad según el diálogo entre el cerebro y el corazón?

Uno de los grupos pioneros en el estudio de la relación cerebro-corazón es el de la investigadora Catherine Tallon-Baudry en París. Hace unos años mostraron que percibimos las imágenes que llegan a nuestros ojos cuando el cerebro responde al latido cardiaco (Park et al, 2014). No todo lo que vemos es procesado por el cerebro, perdemos gran parte de la información (fenómeno conocido como parpadeo atencional) y parece que ese “parpadeo” se debe a la falta de comunicación entre el cerebro y el corazón.  Sus últimas publicaciones científicas van más allá y nos dicen que cuanto más fuerte responde nuestro cerebro a los latidos del corazón, más pensamos en nosotros mismos (Babo-Rebelo et al, 2016). Las implicaciones de la relación entre el corazón el cerebro son impresionantes para la neurociencia, pero mucho más para aprender a conocernos y si cabe, llegar a la disolución del yo del que tanto se habla en meditación.

¿Sabías que la respiración nasal regula mejor las emociones que la oral?

En las tradiciones orientales, como el yoga, se conoce muy bien la influencia de la respiración sobre los estados mentales. Pero en ciencia, solo ahora se empieza a conocer la influencia que tiene la respiración sobre el cerebro (Zaccaro et al, 2018). Al respirar por la nariz estamos cambiando la actividad de la amigdala, área del sistema límbico involucrada en el procesamiento de las emociones, sobre todo del miedo y el estrés, pero también sobre el hipocampo, área involucrada en el mantenimiento de la memoria (Zelano et al, 2016) y la primera zona en atrofiarse en la enfermedad de Alzheimer. Respirar por la boca, además de tener un sistema de filtrado de agentes patógenos del aire, no tiene tanta influencia sobre el cerebro emocional. Uno de los estudios más sorprendentes (Yackle et al, 2017) mostraba que la respiración modula una zona muy profunda del cerebro llamada locus coerulus, área relevante para la atención, y la memoria.

¿Sabías que el intestino influye sobre el cerebro y no al revés?

Este resultado fue demostrado en el año 2017 en el Instituto Max Planck de Alemania (Richter et al, 2017) e indicaba que el cerebro integra la información que llega desde el intestino. La influencia no es solo eléctrica (debida a los campos electromágenticos que genera el intestino) sino también química: la microbiota. Este es quizás el descubrimiento de esta siglo, la influencia que ejercen los micro-organismos que habitan en nuestro intestino sobre el sistema endocrino, inmune y nervioso. Gracias al estudio de la microbiota hoy sabemos que nuestra dieta influye en los neurotransmisores (las sustancias que utilizan las neuronas para comunicarse), cambia la estructura neuronal y hace que unas áreas cerebrales sean más activas que otras. La dieta, mediante la microbiota, modula nuestra mente y la forma de relacionarnos con los demás (Allen et al, 2017).

¿Sabias que la postura corporal influye en el sistema nervioso?

No solo el cuerpo visceral, los órganos, influyen sobre el cerebro y nuestra mente. Las sensaciones de nuestro cuerpo y nuestra postura corporal también. Antonio Damasio, uno de los grandes neurocientíficos de este siglo dice que nuestro cuerpo sabe lo que la mente aún no se ha dado cuenta. Damasio acuñó el termino marcador somático para poner en evidencia que las sensaciones de nuestro cuerpo influyen en nuestra toma de decisiones (Damasio, 1996). De dichos experimentos se concluye que una mayor interocepción (ser más consciente de las sensaciones que vienen de nuestro cuerpo) nos hace ser capaces de regular mejor nuestras emociones, y tomar mejores decisiones (Craig, 2009). De ahí la importancia de tomar consciencia de nuestro cuerpo, de sus sensaciones y de su postura. El cuidado de la postura corporal no solo tiene evidentes beneficios en la musculatura sino también en la mente. En el año 2014 investigadores alemanes demostraron que el número de palabras negativas que recordamos es mayor cuando estamos en una posición inclinada, encorbada. Pero recordamos más palabras positivas cuando estamos rectos (Michalak et al, 2014). En el año 2010 la universidad de Harvard demostró que una posición de superioridad aumenta la producción de testosterona y cortisol, y la disminuye en una posición de sumisión (Carney et al, 2010). Hasta la postura en la que dormimos influye en el sistema de limpieza cerebral (glinfático). Dormir de lado es la mejor forma de depurar el liquido extracelular (Lee et al, 2015). El investigador Yi-Yuan Tang de la universidad de Texas ha demostrado que mindfulness con técnicas corporales originadas en la medicina tradicional china (Taichi y QiGong) tiene mucho más impacto sobre la mente que las técnicas de gestión de la atención mental (Tang el al, 2017). El filósofo Nietzsche decía que Según la forma de andar de cada uno, se puede ver si ha encontrado su camino. 

BIBLIOGRAFÍA: https://nazarethcastellanos.com/articulos/neurociencia-corporal/

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